El verano llegó y el sol se convierte en la excusa perfecta para refrescar el paladar. En esta temporada, un vino blanco o rosado suelen ser los favoritos por su frescura y sabor sutil, pero un tinto joven puede ser igual de apetecible.


Durante el día, un vino blanco o rosado disminuye la sensación de calor, siempre y cuando tenga la temperatura correcta. Además de maridar muy bien con nuestros pescados y mariscos, platos muy demandados en la temporada de verano. Por su parte, los vinos tintos son un clásico acompañante para las carnes rojas hechas a la parillas, un plan que se incrementa los fines de semana en esta calurosa estación del año. 


Los vinos Intipalka destacan por presentar sensaciones frescas, que van desde frutas como la manzana y maracuyá en los blancos, hasta recuerdos a frutos rojos, como la ciruela y moras, en los tintos. Además, encontramos vinos amigables, fáciles de tomar, donde solo tenemos que preocuparnos por tenerlos a una temperatura correcta para poder disfrutarlos en cualquier ocasión.


Por lo anterior, Piero Fumagalli, gerente de marketing de Santiago Queirolo, nos da tres recomendaciones para elegir el vino ideal para disfrutar durante el verano:

 

 

 

 

Elegir un buen vino para verano nos permitirá calmar la sed y estar más fresco. Por ello, sea el vino que escojas, asegúrate que sea un vino fácil de tomar, es decir, que sea ligero, tenga buena acidez y refresque el paladar. Usualmente los vinos de verano no suelen ser muy complejos para que no sature nuestro paladar y para que el calor no perturbe el balance del vino.